Nuestro cerebro está rodeado por un líquido que cumple funciones esenciales para proteger y mantener en buenas condiciones el sistema nervioso. Este líquido circula continuamente por diferentes espacios del cerebro y después es absorbido por el organismo. Habitualmente, todo este proceso se desarrolla de manera equilibrada y pasa completamente desapercibido.
El problema aparece cuando ese equilibrio se altera y se acumula una cantidad excesiva de líquido cefalorraquídeo dentro de unas cavidades cerebrales llamadas ventrículos. Esta situación recibe el nombre de hidrocefalia.
Aunque muchas personas relacionan esta alteración exclusivamente con bebés o niños, la hidrocefalia puede aparecer a cualquier edad. En adultos y personas mayores puede desarrollarse como consecuencia de diferentes problemas neurológicos y, dependiendo de su origen, provocar alteraciones en la marcha, el equilibrio, las capacidades cognitivas o el control de la vejiga, entre otros síntomas.
Comprender qué es la hidrocefalia, cuáles pueden ser sus causas y cómo afecta al sistema nervioso ayuda a identificar posibles señales de alerta y a entender que sus manifestaciones pueden ser muy diferentes de una persona a otra.
Qué es la hidrocefalia y cómo se produce
Para explicar qué es la hidrocefalia, primero hay que hablar del líquido cefalorraquídeo.
Se trata de un líquido transparente que rodea el cerebro y la médula espinal. Entre otras funciones, contribuye a proteger estas estructuras frente a impactos y participa en el mantenimiento de un entorno adecuado para el funcionamiento del sistema nervioso.
Dentro del cerebro existen unas cavidades comunicadas entre sí llamadas ventrículos. El líquido cefalorraquídeo se produce principalmente en estas estructuras, circula por ellas y por los espacios que rodean el cerebro y la médula espinal y, posteriormente, se reabsorbe.
Cuando existe un problema en su circulación o absorción, el líquido puede acumularse y provocar un aumento del tamaño de los ventrículos. Esa alteración puede afectar al funcionamiento cerebral y originar diferentes síntomas neurológicos.
Por qué se produce la hidrocefalia: causas más frecuentes
No existe una única causa. En algunos casos hay una obstrucción que impide que el líquido cefalorraquídeo circule correctamente, provocando su acumulación. En otros, el líquido consigue circular pero el organismo presenta dificultades para reabsorberlo.
Entre las situaciones que pueden favorecer su aparición se encuentran:
- Determinadas hemorragias cerebrales
- Infecciones del sistema nervioso
- Traumatismos craneoencefálicos
- Tumores que dificulten la circulación normal del líquido
La hidrocefalia puede estar presente desde el nacimiento o desarrollarse posteriormente a lo largo de la vida.
Hidrocefalia de presión normal: especialmente relevante en personas mayores
La hidrocefalia de presión normal merece una atención especial porque algunos de sus síntomas pueden confundirse inicialmente con otros problemas asociados al envejecimiento o con determinadas enfermedades neurológicas.
En esta situación se produce una dilatación de los ventrículos cerebrales y suelen aparecer tres tipos de dificultades características, aunque no tienen por qué presentarse todas ni hacerlo al mismo tiempo:
- Alteraciones de la marcha: pasos más cortos, dificultad para iniciar el movimiento o mayor inestabilidad
- Cambios cognitivos: mayor lentitud para procesar información, problemas de atención, dificultades para organizar tareas o alteraciones de memoria
- Problemas de control urinario: urgencia o incontinencia
La presencia de estos síntomas no significa necesariamente que exista hidrocefalia, ya que pueden tener muchas otras causas. Por eso es necesaria una valoración médica para determinar su origen.
Síntomas de la hidrocefalia en adultos
Los síntomas dependen de varios factores: la edad, la causa, la rapidez con la que se produce la acumulación de líquido y las áreas cerebrales afectadas. En adultos pueden aparecer:
- Dolor de cabeza
- Alteraciones del equilibrio y dificultades para caminar
- Cambios visuales
- Somnolencia o mayor lentitud
- Problemas cognitivos: atención, memoria, planificación
- Alteraciones del control urinario
Cuando la situación se desarrolla de manera progresiva, los cambios pueden ser menos evidentes al principio. Una familia puede observar que su familiar camina de una manera diferente, necesita más tiempo para realizar determinadas tareas o presenta una pérdida de autonomía que no sabe explicar. Estos cambios deben valorarse profesionalmente, especialmente si aparecen de forma reciente o progresan.
Cómo afecta la hidrocefalia al sistema nervioso
El cráneo es una estructura rígida y el cerebro se encuentra en un espacio limitado. Por eso, una alteración importante en la cantidad o circulación del líquido cefalorraquídeo puede interferir con el funcionamiento normal del sistema nervioso.
Cuando los ventrículos aumentan de tamaño, pueden afectar a los tejidos y conexiones cerebrales cercanos. Dependiendo de las zonas implicadas, las consecuencias pueden manifestarse sobre el movimiento, la atención, la memoria, la planificación o diferentes funciones de la vida cotidiana.
Por esta razón, la hidrocefalia no debe entenderse únicamente como una acumulación de líquido. Lo verdaderamente importante desde el punto de vista funcional es cómo esa alteración está repercutiendo en el funcionamiento cerebral y en la autonomía de la persona.
Cómo se diagnostica la hidrocefalia
El diagnóstico no puede realizarse únicamente observando las manifestaciones externas. Es necesaria una valoración médica especializada que puede incluir:
- Exploración neurológica detallada
- Pruebas de imagen: tomografía computarizada o resonancia magnética, que permiten observar el tamaño de los ventrículos
- Pruebas complementarias para estudiar la dinámica del líquido cefalorraquídeo cuando se sospecha un tipo específico de hidrocefalia
La combinación de los síntomas, la exploración clínica y las pruebas de imagen permite llegar a un diagnóstico y decidir la opción terapéutica más adecuada.
Tratamiento de la hidrocefalia
El tratamiento depende de la causa y del tipo de hidrocefalia. Cuando existe una acumulación que necesita ser corregida, las opciones médicas más habituales son:
- Derivación ventricular: un sistema que conduce el exceso de líquido desde el cerebro hacia otra zona del organismo donde pueda absorberse
- Procedimiento endoscópico: en algunos casos de hidrocefalia obstructiva, se crea una vía alternativa para la circulación del líquido
La decisión sobre qué tratamiento es apropiado corresponde al equipo médico especializado y depende de las características de cada situación.
Después del tratamiento, algunas personas pueden necesitar neurorrehabilitación para abordar las dificultades funcionales que persistan.
Neurorrehabilitación tras la hidrocefalia: fisioterapia, neuropsicología y terapia ocupacional
Es importante diferenciar dos cosas: la hidrocefalia como tal requiere atención médica. La neurorrehabilitación interviene sobre las consecuencias funcionales que la alteración neurológica haya dejado en la persona.
En 5 Sentidos trabajamos desde esta perspectiva multidisciplinar, con diferentes profesionales que intervienen de forma coordinada según las dificultades de cada persona.
Fisioterapia neurológica para las dificultades de marcha y equilibrio
Cuando la hidrocefalia ha afectado a la forma de caminar, al equilibrio o a la seguridad durante los desplazamientos, la fisioterapia neurológica puede ayudar a trabajar la movilidad, las transferencias, la fuerza funcional, el equilibrio y la marcha.
Si una persona ha perdido confianza para caminar después de un periodo prolongado de inestabilidad, la rehabilitación puede orientarse a recuperar progresivamente una marcha más segura y favorecer su autonomía.
Neuropsicología para los cambios cognitivos
Cuando aparecen problemas de atención, memoria, velocidad de procesamiento o planificación, la neuropsicología puede realizar una valoración para conocer qué capacidades se encuentran afectadas y cuáles permanecen conservadas.
A partir de esa información se establecen objetivos de rehabilitación cognitiva y estrategias para facilitar las actividades cotidianas. En ocasiones, pequeñas adaptaciones en la organización del día, el uso de recordatorios o la simplificación de determinadas tareas pueden facilitar considerablemente la autonomía.
Terapia ocupacional para volver a las actividades cotidianas
Vestirse, preparar una comida, desplazarse por casa o gestionar determinadas tareas pueden volverse más difíciles cuando existen problemas motores o cognitivos.
La terapia ocupacional analiza la relación entre las capacidades de la persona, la actividad que quiere realizar y el entorno en el que vive. A partir de ahí, trabaja las tareas que presentan mayores dificultades, introduce estrategias compensatorias o recomienda adaptaciones y ayudas técnicas cuando sean necesarias.
Cuándo conviene consultar
No todos los problemas de equilibrio, memoria o marcha están relacionados con una hidrocefalia, ya que existen numerosas causas que pueden provocar síntomas similares. Sin embargo, determinados cambios merecen una valoración médica, especialmente cuando aparecen de manera relativamente reciente, evolucionan progresivamente o afectan a la autonomía:
- Un cambio llamativo en la forma de caminar
- Deterioro cognitivo que antes no estaba presente
- Aparición conjunta de problemas de marcha y control urinario
Si aparecen síntomas neurológicos intensos o repentinos, disminución importante del nivel de conciencia, vómitos persistentes, convulsiones o un dolor de cabeza súbito y especialmente intenso, es necesario solicitar atención médica urgente.
¿Tu familiar presenta cambios en la marcha, la memoria o el equilibrio que no tienen explicación clara? Contacta con nuestro equipo y te orientamos sobre los pasos a seguir.
Preguntas frecuentes sobre la hidrocefalia
¿Qué es la hidrocefalia?
Es la acumulación de una cantidad excesiva de líquido cefalorraquídeo en los ventrículos cerebrales, que puede producirse por problemas en la circulación o absorción de ese líquido. Puede afectar al funcionamiento cerebral y provocar síntomas neurológicos de diferente tipo e intensidad.
¿La hidrocefalia solo afecta a los niños?
No. Aunque es conocida en el ámbito pediátrico, la hidrocefalia puede aparecer a cualquier edad. En adultos y personas mayores puede desarrollarse tras una hemorragia cerebral, un traumatismo, una infección o de forma progresiva, como en el caso de la hidrocefalia de presión normal.
¿Qué es la hidrocefalia de presión normal?
Es una forma de hidrocefalia que afecta principalmente a personas mayores y que se caracteriza por la tríada de alteraciones de la marcha, cambios cognitivos y problemas de control urinario. Sus síntomas pueden confundirse con los de otras enfermedades neurológicas, por lo que requiere una valoración médica especializada.
¿La hidrocefalia tiene tratamiento?
Sí. El tratamiento médico puede incluir la colocación de una derivación que drene el exceso de líquido o un procedimiento endoscópico que cree una vía alternativa para su circulación. La decisión depende del tipo de hidrocefalia y de las características de cada caso.
¿Qué papel tiene la neurorrehabilitación tras una hidrocefalia?
La neurorrehabilitación no trata la acumulación de líquido, que requiere atención médica, sino las consecuencias funcionales que hayan podido quedar. La fisioterapia neurológica trabaja la marcha y el equilibrio, la neuropsicología aborda los cambios cognitivos y la terapia ocupacional ayuda a recuperar la autonomía en las actividades cotidianas.