Seguro que has escuchado o incluso has experimentado tú mismo eso de “siempre me pongo malo en vacaciones”.

La realidad es que vivimos el día a día sometidos a mucho estrés, ya sea laboral, familiar o todo a la vez. Además, normalmente, en nuestras rutinas no incluimos tiempo para dedicarlo a un buen descanso o tipos de ejercicios que reducen nuestros niveles de estrés físico y mental.

En este artículo vamos a hablar de cuáles son los síntomas físicos derivados del estrés y de qué podemos hacer para combatirlo y no sentir ese dolor durante las vacaciones.

Síntomas físicos del estrés

Como comentábamos cuando empezamos las vacaciones, nos relajamos y es cuando nos damos cuenta del estrés que estamos sufriendo durante el periodo de trabajo. 

También puede ocurrir que en vacaciones te encuentres muy bien, ya que el estrés desaparece y que a la vuelta aparezcan todos estos dolores de nuevo y sea cuando te des cuenta.

Existen numerosos artículos científicos que relacionan el estrés con el dolor de cuello o el dolor lumbar crónico. 

Otros síntomas físicos relacionados con el estrés que también son muy comunes en las vacaciones son: problemas en la zona de la mandíbula (que pueden generar mareos, vértigo, dolor de cabeza), dolor y/o rigidez de espalda, tensión en cuello, etc.

¿Cómo prevenir el estrés?

La teoría de cómo prevenir el estrés es muy fácil y se conoce perfectamente, el reto es introducirlo en nuestro día a día.

Para prevenir el estrés hay varias opciones:

  • De manera general: Tener una dieta saludable, practicar ejercicio físico de manera habitual y realizar actividades divertidas que te hagan desconectar de la fuente de estrés. 
  • Directo a la organización de tus días: cuida tu horario laboral, intenta que tu carga de trabajo no sea superior a la que puedes asumir, construye un buen entorno social que pueda ayudarte con otras tareas, intenta trabajar con unas condiciones ambientales favorables, entre otros.

Somos conscientes de que, como decíamos, estas pautas para prevenir el estrés son perfectas de forma teórica, pero que a la hora de la verdad no es tan fácil de llevarlas a cabo o incluso no depende de nosotros, si no de nuestros jefes.

Por tanto, intenta prevenir el estrés en la medida de lo posible pero, si ahora mismo ya tienes dolores y síntomas derivados del estrés, tendrás que hacer algo más para encontrarte bien y no sufrir en tus vacaciones. 

¿Cómo tratar los dolores derivados del estrés?

Una de las mejores formas de reducir los dolores típicos derivados del estrés como: dolor de cuello, de espalda, lumbares, dolores de cabeza, etc. es con sesiones de fisioterapia especializada. 

Normalmente, pensamos en la fisioterapia como un tratamiento para una rehabilitación tras una lesión o un accidente, pero los dolores derivados del estrés también pueden tratarse durante las sesiones. 


Así que si conoces a alguien que sufre estrés en su día a día y quieres que pase unas vacaciones llenas de salud y descanso, regálale sesiones de fisio. Y si esa persona eres tú ¿Qué mejor que invertir en la salud de uno mismo?

Te esperamos.