La esclerosis lateral amiotrófica (ELA) es una enfermedad progresiva y crónica que afecta a las células nerviosas del cerebro y la médula espinal que controlan el movimiento muscular.

La ELA es una enfermedad que suele manifestarse de forma gradual. Los síntomas iniciales de la ELA pueden ser muy variados. Una persona puede tener problemas para agarrar un bolígrafo o levantar una taza de café, mientras que otra puede experimentar un cambio en el tono vocal al hablar.

La tasa de progresión de la ELA también puede ser muy variable. Aunque el tiempo medio de supervivencia con ELA es de dos a cinco años, algunas personas viven cinco años, diez años o incluso más.

Síntomas de la esclerosis lateral amiotrófica

Los síntomas pueden empezar en los músculos que controlan el habla y la deglución o en las manos, brazos, piernas o pies. No todas las personas con ELA experimentan los mismos síntomas ni las mismas secuencias o patrones de progresión. Sin embargo, la debilidad muscular progresiva y la parálisis son síntomas universales.

Otros síntomas iniciales varían, pero pueden incluir:

  • Tropiezos.
  • Caídas.
  • Fatiga anormal de brazos y/o piernas.
  • Dificultad para hablar.
  • Calambres y espasmos musculares.
  • Periodos incontrolables de risa o llanto.
  • Problemas de salivación y mucosidad
  • Dificultad para mantener una buena postura y la cabeza erguida.

Diagnóstico de la esclerosis lateral amiotrófica

No existe una prueba única para diagnosticar la ELA. Los médicos tienen en cuenta los síntomas y los resultados de diversas pruebas para descartar otras afecciones con signos y síntomas similares.

Las pruebas que pueden ayudar a diagnosticar la ELA son:

  • Electromiografía, que detecta la energía eléctrica en los músculos
  • Estudio de conducción nerviosa, que evalúa la calidad con que los nervios envían señales
  • Una resonancia magnética puede detectar otros problemas que podrían estar causando los síntomas, como un tumor de la médula espinal o una hernia discal en el cuello.
  • Los análisis de sangre y orina y una biopsia muscular pueden ayudar a descartar otras afecciones.

Algunos problemas de salud que pueden causar síntomas similares a los de la ELA son el VIH, la enfermedad de Lyme, la esclerosis múltiple, la poliomielitis y el virus del Nilo Occidental por lo que es importante que no te guíes solo por los síntomas. Si ves que tienes los síntomas mencionados anteriormente acude a un médico para que este realice un diagnóstico.

Tratamiento de la esclerosis lateral amiotrófica

Antes que nada, debemos de saber que por desgracia, la ELA no tiene cura, por lo que el objetivo del tratamiento es aliviar los síntomas, prevenir las complicaciones y ralentizar la progresión.

Esta enfermedad puede derivar en una serie de cambios físicos, mentales y sociales. Por ello, el tratamiento de los síntomas, la mejora de la calidad de vida y la prolongación de la vida pueden requerir de a intervención de un equipo de especialistas.

Algunos de los medicamentos que ayudan a ralentizar la ELA son:

  • Riluzol (Rilutek). Reduce la progresión de la enfermedad. Puede funcionar reduciendo los niveles de glutamato del organismo, una excitotoxina que se ha relacionado con el daño neuronal.
  • Radicava (Edaravone) para tratar la ELA. Puede ralentizar el deterioro de la función física en un tercio.
  • Los médicos también pueden recetar medicamentos para tratar los distintos síntomas.

También son muy eficaces para tratar los síntomas realizar sesiones de fisioterapia. En 5 sentidos, somos una clínica fisioterapéutica especializada en enfermedades crónicas como la ELA o la EM (esclerosis múltiple)(enlazar con Diferencias entre Esclerosis Múltiple y ELA) dispuestas siempre a acompañarte durante este duro proceso y ayudarte en todo lo que necesites. ¡Te esperamos!