El ligamento cruzado anterior es una de las lesiones más habituales de rodilla durante las prácticas deportivas en cualquier giro que hagamos. 

Existe mucha controversia al respecto de si podemos andar con él roto, si es necesario operarse, cómo podemos recuperarnos, etc. 

En este artículo vamos a hablar de todo ello para que tengas una idea real desde un punto de vista profesional de qué es el ligamento cruzado anterior, su lesión, síntomas y tratamientos. ¡Empezamos!

¿Qué es el ligamento cruzado anterior?

El ligamento cruzado anterior (LCA) es uno de los 4 ligamentos más importantes de la rodilla.

Para visualizar lo que es un ligamento, podemos imaginarnos como fuertes bandas de tela (que son los tejidos) que se encargan de unir un hueso con otro a lo largo de nuestro cuerpo.

En el caso del ligamento cruzado anterior, su función principal es la de estabilizar la rodilla y evitar que la tibia se desplace hacia adelante.

¿Cómo sé si me he roto el ligamento cruzado anterior?

Lo más habitual en el ligamento cruzado anterior es que se lesione mientras estamos practicando algún deporte que requiera de giros o torsiones, como puede ser el baloncesto, fútbol o pádel. 

Sin embargo, no tiene porqué ser necesariamente practicando un deporte. También puedes lesionarte por una caída donde el pie estaba mal apoyado

Cualquier movimiento que extienda bruscamente la rodilla o una parada rápida en un cambio de dirección puede ser motivo de lesión o rotura de nuestro LCA.

¿Cuáles son los síntomas de daño en el ligamento cruzado anterior?

Entre los síntomas más comunes que puedes experimentar si te has lesionado o roto el ligamento cruzado anterior están: 

  • Dolor intenso que puede desaparecer
  • Edema (moratón)
  • Inflamación en la rodilla que se acompaña de calor en la zona
  • Sensación de crujido con impotencia (falta de fuerza)

¿Reúnes estos síntomas? Entonces, es posible que tengas un daño en tu LCA. Sin embargo, también es posible que se lesione y no haya síntomas graves, es decir, que el dolor sea muy leve o incluso solo molestia. 

¿Qué puedo hacer si tengo el ligamento cruzado anterior lesionado?

Si tienes un  esguince o rotura del ligamento cruzado anterior lo primero que necesitas es un diagnóstico completo para saber el grado de lesión que tienes.

Para saber el grado de lesión es necesario hacer una resonancia magnética para observar las estructuras afectadas y el grado de afectación de las mismas. 

La resonancia magnética es complementaria a la valoración de un fisioterapeuta y necesitarás la prescripción del traumatólogo para realizarla. 

Si necesitas un traumatólogo experto en rodilla en Málaga, no dudes en consultarnos, podemos asesorarte, escríbenos. 

Tipos de tratamiento para el ligamento cruzado anterior

Existen dos opciones de tratamiento, el conservador y el quirúrgico. No hay opción mejor que otra, la decisión se realizará según tu nivel de actividad deportiva y el riesgo que pueda sufrir la articulación.

El tratamiento conservador es básicamente rehabilitación por un fisioterapeuta, el cual decidirá que es mejor en tu caso. Este tratamiento incluye diferentes técnicas como pueden ser:

  • – Masajes
  • – Movilizaciones
  • – Uso de muletas
  • – Ejercicios
  • – Electroterapia
  • – Adaptación de la carga
  • – Propiocepción
  • – Kinesiotape
  • – Adaptación a la actividad habitual
  • – Adaptación a la práctica deportiva

En el caso del tratamiento quirúrgico, lo ideal es realizar un preoperatorio para preparar la rodilla a la intervención y así luego la rehabilitación será mucho más rápida y con menos complicaciones.

La cirugía habitual que se realiza es la artroscopia y utilizan el tendón del isquiotibial como ligamento en caso de rotura completa, pero esto te lo comentará tu traumatólogo.

Una vez se realiza la intervención comenzará el postoperatorio donde tenemos 6 semanas de adaptación a la carga progresiva con gran importancia a ganar la extensión de la rodilla y 6 semanas de rehabilitación.

Tanto el proceso de preoperatorio, postoperatorio como de rehabilitación se realizará por un fisioterapeuta, que idealmente estará en contacto con el traumatólogo que realizó la operación para poder comentar cambios o complicaciones asociadas.

De todo ello puede encargarse nuestro equipo de fisioterapeutas, especializados en este tipo de lesiones, y estarán encantados de asesorarte y ofrecerte pautas y consejos que necesites para recuperarte lo mejor posible. 

Para más información ponte en contacto con nosotros. Escríbenos.